Enclavada en un valle entre la Sierra de Madrid y la Sierra de Gredos, la localidad de San Martín de Valdeiglesias posee un microclima único. Se encuentra rodeada de roca granítica, predominando los pinares, jaras, enebros y una gran cantidad de plantas que aportan aromas florales a la uva. La composición granítica de esta zona forma una tierra excepcional para el cultivo de nuestras vides. Su grado de humedad e índice de acidez favorecen la producción de una garnacha única y diferente, lo que hace de esta botella de TIERRA CALMA, un vino elegante con gran personalidad, intensidad y carácter.